sábado, 25 de octubre de 2008

¡Mi mundo muggle! - Entrando al borde del abismo...



¡Mi mundo muggle! - Entrando al borde del abismo...

Para nadie es un secreto que la culminación de octubre, solo es el preámbulo de una época que a muchos gustan, a otros disgustan y a otros simplemente, no les satisface por completo... Pues bien, como muchos ya a estas alturas ya lo supondrán, para que seguir callándolo: viene la navidad.

No voy a negar, que esta época para mi es una completa mamera; si no fuera por mis sobrinos, la verdad sería la época más triste de todas... Obviamente mi familia es un núcleo importante para estos momentos, y son mi apoyo cuando siento a desfallecer, pero en este año tengo algo más: TINTA. Es así, que acercándose tan peligrosamente esta época, me pongo nostálgica e inicio desde ya, un recuento de lo que ha sido el 2008.... ¡Si, yo se que estoy como adelantada, pero son tantas cosas que es necesario hacerlo! Pero más que eso, es necesario reflexionar sobre lo que es realmente la navidad; según muchos, es solo un espacio comercial donde se aprovecha para comprar con regalos lujosos o no, a las personas que en todo el año ni siqueira miraron; para otros, es un buen momento para compartir con aquellos a quien se quiere, a quien se respeta y con quien aunque se tuvo todo el año ahí al ladito, no lo parovecharon... Y para otros, más triste aún, es simplemente otro mes en el año, donde todo pasa y todo se deja en el olvido... ¡Bah! ¡Que basura!

Desde la índole religiosa y la índole social, la navidad debería verse como el mejor momento para surgir de las cenizas como el fénix, para revivir, para recapacitar, para crecer... Yo se que muchas personas en el transcurso del año hacen este tipo de reflexiones de forma constante, es más, algunos la hacen sin pensar realmente en lo que están haciendo, pero ¿saben una cosa? Esta reflexión no se basa en ver si estamos haciendo algo bien o mal, si estamos en contacto con nuestro ser o no... Se trata de ver realmente lo que somos... "Conócete a ti mismo" dice una sabia frase, la pregunta es ¿que tanto en verdad te conoces a ti mismo? Es increíble que todo tenga que pasar, para que empecemos a "conocernos", a reflexionar, a burlar a la suerte, a burlar a la vida... ¡Bah! ¡Basura!

Hacer un balance a final de año es necesario, pero en serio... Por ejemplo, yo me pregunto a mi misma ¿por qué callé? ¿por qué hablé? ¿Que hice para que faltaran a mi confianza, y no contaran conmigo dese el comienzo? ¿Que hice por mi empresa? ¿Que hice por mis sueños? ¿En que camino estoy y cual es su resultado? ¿Que momentos debo guardar en mi baul, y cuántos otros debo dejar en el olvido? Muchas de estas preguntas están dando por si solas respuestas; hay algo claro: los buenos momentos siempre quedarán, así sean con personas con quienes nos entendamos o no ahora. Voy a aprovechar para decir una cosa, que tal vez no todos entiendan, pero mi mayor rabia que dio como consecuencia la culminación de una amistad, no fue por la falta en si contraída contra otros ajenos a mi; mi mayor rabia se enfocó a que por más que indagué, no quizo confiar en mi, y de ahí la herida, y de ahí el dolor, y de ahí la ofensa y de ahí el perdón sin olvido. He tenido muchas rabietas este año, pa' que pero soy una persona de un genio insoportable, pero en medio de todo, mis rabietas son por cosas banales y sin sentido, pero en aquella oportunidad, fue porque creí que en verdad creían en mi, como las tantas otras veces que me quemé en el fuego por esa persona, y que al final le valio sencillamente lo mismo... En fin, no puedo negar que me duele, pero las heridas cicatrizan y simplemente, pasan... Si ya no vuelve hacia atrás, es porque simplemente el pasado no se debe repetir. Otra cosa que me duele es haber perdido aquella amistad de hace tantos años, tanto tiempo, tanto espacio, tantos momentos... Pero tengo claro que esa persona si la puedo recuperar, si puedo buscarla, si puedo encontrarla, pero el miedo, el maldito temor no me deja... Con la otra, la rabia no me deja, y sus palabras hirientes y sin sentido, me hacen pensar que en verdad se comporta como tal, como una pequeñita sin sentido, que espera que siempre la cojan de la mano para tener a quien culpar si cae...

Pero hay más para esta navidad... Busquemos a quienes nos necesitan; pero no aquellos que necesitan únicamente nuestrs palabras. Nos necesitan aquellos niños sin nada y que le podemos sacar una sonrisa; esos adultos mayores que necesitan un abrazo y que los tienen olvidados en la nada. Pero ojo, no es para hacerlo solo en navidad... ¡Por Dios, todos tenemos que comer todos los días! ¿No sería acaso justo ayudarle lo más que se pueda a aquellas personas que no tienen nada, más veces en el año? Un nuevo proyecto surge y espero funcione, pero que no sea solo para esta navidad, sino que sea para muchos espacios, muchos momentos, y ante todo, muchos recuerdos...

¡Ante todo y a pesar de todo, los quiero, así no me quieran! ¡Ja! Cuando las palabras confunden, que poco saben en verdad de la rabia que rodea a un corazón, pensando que está basándose tal rabia solo en un momento ajeno al corazón en si, y no a los actos que lo han petrificado.

NatisJD Dumbledore
Natalia A. Jiménez

lunes, 20 de octubre de 2008

Mi mundo mágico: el olvido que somos...


Mi mundo mágico: el olvido que somos...

No debería denominarse mundo mágico, sino mundo muggle... Pero este tema es tan común en mis dos mundos, que ya podría confundirse. ¿Amistad? Considero pertinente e importante decir que conozco esa palabra, gratamente sorprendida por tenerla como aplicación en mi vida. No sabemos cuanto daño podemos causar con nuestras palabras, pero tampoco sabemos cuanto mal podemos hacer con nuestro silencio... Hoy lo super, y tal vez lo entendí, aunque debo decir que hubiera preferido mantener en las tinieblas del silencio aquel que denotaba molestia y resignación ante el hecho de temrinar con todo... ¡Wow! ¿Cuanto daño cause con simplemente no asistir a un evento? Si, creo que no lo sabré, solo lo percibiré...

Mañana igual me pondré en pie, y como raro solo mis aspectos negativos estarán en aquella cabeza, que en algún momento consideré como una de las mejores personas que he conocido, y que, aunque aún la considere así, para esa persona solo soy una niñita que ha vuelto a su pasado para comportarse como su presente... Poco entendible, pero mis palabras hablan por si solas. ¡Sarcasmo! Esa es la descripción de todo lo que cerró mi noche... nos olvidamos que ya no estamos ni lo que seremos, simplemente estamos haciendo todo para un futuro del cual no tenemos claridad ni un grado de certeza alguna.

Durmiendo, pensando, estando, muriendo... ¿Cuántas cosas somos y dejamos de ser? Muchas tal vez, algunas quizas, ninguna jamás. Ni siquiera se como expresar la decepción que siento hoy de mi misma; lo peor, es que en medio de todo se que he hecho cosas peores, he dicho cosas horribles, he actuado de la forma más poco "yo" posible, pero no me arrepiento, y tristemente debo decir, no me arrepiento porque la traición es algo que sea contra mi o no, es una acción repugnante, rastrera y poco considerable... Pero lo que hice a esa persona, fue algo más duro, algo más imperdonable por lo que veo, porque hice lo posible por seguir, pero solo logré el sarcasmo de un mensaje y una nota... El asunto es que, igual ya estoy en su memoria perdida, y para mi los mejores momentos y recuerdos están en el baul de mis pensamientos, bien guardados cual tesoro consignado. Pero bien, aquí vengo, con mi cabeza gacha porque bien se cuando debo ponerla así, y aunque se que no será leída esta nota por aquella persona que me mostró el olvido que soy y que seré, seguramente, quiero mostrarle que aunque es un olvido para mi también por múltiples circunstancias, también es un recuerdo constante de un verdadero sentido de amistad...

Tanto reprochar solo dio como consecuencia el creer todo lo que yo percibía, más nunca sirvió eso para arreglar nada, solo para destruír todo...

Lo siento; siento no estar, no haber estado y quizás, no volver a estar.
Lo siento; siento perder mi norte, y saber que aunque puedo, no quiero contar contigo por temor a reproches.
Lo siento; mi bendito y maldito orgullo solo hizo que la ironía se volvieran un leguaje común y que el sarcasmo completara las frases que ya casi, ni se decían.
Lo siento; se que debí estar ahí, pero simplemente me deje llevar por otras prioridades.
Lo siento; creo que aunque sabía mucho sobre tus disgustos, nunca aprendí a no buscarlos.
Lo siento; la lejanía es inevitable, y esto es solo parte del olvido que soy ahora y que ahondará mi camino mañana, volviéndome asi en un olvido superior, y solo parte de un momento de vida.

Natalia

sábado, 4 de octubre de 2008

¡Mi mundo muggle! - Vivir: trabajo peligroso



¡Mi mundo muggle! - Vivir: trabajo peligroso

Aquí estoy en mi cama, con una peste que casi se convierte en bronquitis (Segúnla doc), con un susto ni el más perro y totalmente ansiosa porque llegue el lunes y me digan las cosas de frente en la oficina... ¿Cómo pueden suceder tantas cosas en tan solo dos horas? ¡Por Dios, es peor que un capítulo de la serie "24" en donde suceden mil cosas en esa horita! (?) En fin...

En este mundo nada es fácil, y por ende, uno a veces tiende a complicarse un poco sobre lo que debe y no debe hacer; sin embargo, este cuento de la vida es gracioso, porque es un trabajo que siempre es remunerado, que no siempre gusta el pago y que no siempre satisface... ¡Merlín, parece un trabajo normal! Sin embargo, la gran diferencia es que este trabajo no se toma ni por necesidad, ni por gusto propio; como dirían antes, "le tocó, y le tocó y punto". Así de sencillo suena esto. ¿Escogiste tu salario? Si claro, escogí que me pisotearan el corazón "n" mil veces y luego volvieran a armarlo... Escogí que me insultaran, humillaran, trataran mal y ante todo soportar a todos aquellos que se creen el carajo no más por pasarse de "vivos" con aquellos a quienes humillan... Escogí que en mi trabajo real me humillaran, me asustaran, me dejaran sin quien ser y simplemente me dejaran a la deriva... ¡Claro que escogí todo eso! ¿En serio lo escogiste? ¡Claro que no! Pero claro, como siempre uno solo sabe echar pestes de la vida, ¿cierto? ¡¡¿Cierto?!! ¡¡Pues señores, no solo no escogieron eso!! ¿O es que escogieron el hecho de poder compartir con una cantidad de gente, que también están trabajando en esta vida, para reír, gozar, soñar, bailar y amar? ¡¡Nooooo!! ¿Escogieron acaso el hecho de levantarse en el momento preciso de ver a aquel bebe, que bien puede ser su hij@, sobrin@ o simplemente un ser especial para ustedes, para que éste esbozara su priemra y gran sonrisa hacía ustedes? ¡¡Nooooo!! ¿Recuerdan la primera vez que besaron, amaron, sintieron o simplemente rozaron ese espacio descubierto en la mano del otro, donde sintieron un corrientazo que les llegó a lo más profundo de su corazón? Les preguntó, ¿les dijeron que es venía en el paquete laboral de la vida? ¡¡Nooooo!!

Por esas mismas razones, la vida es un trabajo peligroso... ¡No es remunerado! gritan algunos de un lado, y yo les digo ¡¡Si es remunerado!! O es que acaso, ¿que es el hecho de ponerse en pie y saber que alguien soñó contigo? ¿O que tu soñaste con alguien? ¿Que alguien te tiene en sus oraciones? ¿Que alguien está en tus oraciones? Todo eso, es una remuneración, y es una remuneración al alma, al corazón, al cuerpo, a vivir... ¿Entonces? O.o ¡¡Si es remunerado!! Yo se, este espacio se volvió de contradicciones, pero es que en este momento tengo tantos sentimientos encontados, desde temor hasta fortaleza, desde orgullo por alguno, como decepción por muchos otros... Pero bueno, estoy en el mejor trabajo del mundo, porque el fin y al cabo, muchos de los que estpan en el cielo me envidian por tener este trabajo, y ese trabajo es: vivir...

Un mensaje para todos... Aquí estamos y permaneceremos, ¿quieres ser feliz? Los demás no harán nada por ti, si tu no empiezas... Así que debes ser feliz, para que los demás quieran ser felices contigo, porque nadie va a ser feliz por ti...

Un abrazo, los quiero...

Nati