miércoles, 25 de febrero de 2009

Me gustas cuando callas...



Me gustas cuando callas...

Hoy es uno de esos días que uno dice "carajo, ¡quiero decirlo, quiero decirlo!" Pero al final, siempre uno termina callando... Quien iba a imaginar que en ese silencio es cuando más lo tienen en cuenta, que en ese silencio, en ese pequeño fragmento donde las cuerdas vocales no ejecutan su acción, que en ese pequeño instante, se da la mayor magnitud de mi problema... Si, es verdad, amo amar, ¿que le puedo hacer? Esa famosa frase de "Estar enamorad@ del amor", en mi aplica de verdad... Porque a veces soy tan cuerda como para que me encante como me miras, como otras veces soy tan loca como para que me guste como tu me hablas... ¡Que diferencia hay entre las dos cosas previas! Una, porque si fueran lo mismo, sería grave, pero otra, porque como son diferentes, más me confunden... A pesar de ello, a pesar de no leerlo, me gusta cuando callas...

"Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.
.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto."

Pablo Neruda

Nunca me hubiera imaginado poner la poesía en canción, pero ¿que es entonces una poesía? Lo mismo que una canción, pero a la inversa: es una letra sin melodía exacta, solo la que el corazón le quiera dar, la que mis sentidos inspirar y la que mi voz quiera cantar... Esto, por si no quieren leerla, simplemente escucharla... Parezco copia de Jose, pero es que me pasaron este video y me inspiré :P...




Natalia

viernes, 13 de febrero de 2009

Mundo muggle: ¿Que tanto le aporta a mi vida ser quien soy?

¿Que tanto le aporta a mi vida, ser quien soy?

¡Que profunda! No pues, ¡me gané la filosofía esta semana! ¡Gracias profe! Pero bueno, después de mucho pensarlo, he tenido muchas cosas en mi cabeza que me han dado como resultado esa pregunta: ¿que tanto le aporta a mi vida, ser quien soy?. ¿Quien soy? Ni siquiera tengo respuesta a es pregunta; aunque me gustaría saber como soy. Tengo mis propias respuestas: arrogante, soberbia, a veces tolerante, otras veces conservadora, algunas liberal, otras mal geniada, y según el momento comprensiva; amo mis sobrinos, son mi expresión del amor maternal, pero también soy capaz de volar por ellos. Lastimo a la gente con mis palabras si l ocasión lo amerita, y odio profundamente la traición, la mentira, la falta de carácter, la victimización y la gente que se cree mucho dañando a los otros...

¿Que tanto le aporta a mi vida ser quien soy? ¡Carajo, creo que demasiado! He llegado a donde he podido, gracias a todo lo que le he metido la ficha, pero eso es por ser berraca. Me he dejado querer y amar, precisamente por ser consentida y algo centrada y alocada al tiempo. Ser como soy, ser quien soy, le aporta demasiado a mi vida; si no fuera así, tal vez no me querría ni tendría a mi lado a toda la gente que me rodea. Sin embargo, sigo pensando ¿que sería de mi si no fuera yo? A carajo, ¡eso pasa cuando el profe se pone trascendental! XD Pero aparte de eso, también pasa porque suele suceder en la vida que lo que uno más desea, es lo que más lejano está... ¿Por que tenía que llegar ahorita a importunar? No tengo idea, solo se que seguramente mañana no llamará, y yo tomaré el teléfono y lo haré por él...

En fin, preguntense ¿que tanto le aportan a su vida ser quien son? ¿Deberían mejorar? Yo si, pero ¿y los demás aceptarían ese cambio?

Natalia

lunes, 9 de febrero de 2009

Mundo muggle: ¿Será que somos tercos y nos resistimos al destino?

¿Será que somos tercos y nos resistimos al destino?

Anoche, después de terminar con algo que realmente nunca empezó, y que me di cuenta, había culminado mucho antes que se diera tal (palabras enredadas XD, me hacían falta), me encontré con alguien que me hizo mucho daño en la vida, y que por más que intento sacarlo de la misma, me es tan imposible como intentar no respirar nunca jamás. Lo intento, lo intento como siempre que lo veo así sea de casualidad, pero no, sigue ahí así sea como un vil recuerdo.

Anoche llegamos a una sabia conclusión: "El universo conspira para que nosotros no seamos felices el uno con el otro, así sea como amigos"; eso fue más fuerte de aceptar, que el mismo hecho de superarlo en algún momento. Ahora que lo recuerdo desde el principio fue así: que era el mejor amigo de mi ex, que le gustaba una amiga mía, que le había mendigado cariño, que me había hecho llorar cuando solo éramos amigos, que me había faltoneado antes de quererlo demasiado, que esto, que lo otro... Entonces todo pasó, y cuando lo tuve ahí, lo perdí... Lo recuperé y va y sale con que se volvió a perder, y sin ser mi culpa esta vez... Luego de un tiempo se recupera todo, como una fiel amistad, pero vuelve a fallar, y me da piedra porque no aplico una frase que siempre he aplicado: "si un amigo te falla una vez, es su culpa; si te falla por segunda vez, es tu culpa". Pero aún así, me es imposible dejar de equivocarme.

Así el camino, se vuelve un poco más fuerte. Y a medida que sigue la conversación, y de entender lo que el universo a creado para nosotros, sale la frase: "Será que somos tercos y nos resistimos al destino" y yo entonces, lo tomo cual pregunta. Y en este momento, eso es lo que tiene mi mente en otra onda... ¿Será que somos tercos y nos resistimos al destino? Y si es así, ¿que estoy buscando con esa resistencia? ¿Que estamos buscando? ¿Será que en verdad nos resistimos a creer y a vivir lo que queremos? La noche anterior a la cual surgió esta conversación, había deado pensando a más de uno sobre cosas que yo había dicho, y las dije de corazón y a corazón abierto... Ahora, me dijeron otras y he quedado igual que mis amigos: ¿será...?

¿Será que somos tercos y nos resistimos al destino? Mi respuesta: no lo sé; porque ni siquiera se, si existe el destino, o si el universo es lo suficientemente egoísta, como para no dejarme vivir mis sueños.

Natalia