jueves, 30 de diciembre de 2010

Varios... Propósitos para cada 31 de diciembre



Propósitos para cada 31 de diciembre

Como dice la canción, “otro año que viene y va, mil momentos que recordar…”, aunque si cada uno habla con sinceridad, realmente pueden sumar muchos años que vienen y van, dados todos los propósitos mal logrados que cada año nos proponemos… ¿Cuántos de nosotros no tenemos algún agüero para la hora cero de cada nuevo año? En mi caso, por ejemplo, está el de comer doce uvas, y en cada una pedir un deseo, y tener dinero en mi billetera, bolsillos, manos y en la cuenta, ponerme una pinta nueva, estrenando desde el vestido hasta la ropa interior, aunque el color no me importa, aunque dicen que de color amarillo da buena suerte general, y de color rojo, da buena suerte en el deseo y la pasión ¿será que si? En fin, me he desviado del tema principal… Enfocándome a mi primer agüero, todos los años hago una lista y empiezo a leerla y desearla a medida que me voy comiendo las uvas, y debo decir que de los doce, siempre llego a fin de año y digo “debo retomar estos cuatro”, y lo peor ¡llevo retomándolos los últimos tres años!

El ser humano (la gran mayoría, por lo menos), es orgullosamente inconforme (si no lo fuera, aún estaríamos en la edad de piedra ¿o no?), y siempre vamos en busca de algo que llamamos “Felicidad”, pero ¿Qué es eso realmente? Un comercial de una marca por ahí dice mensajes y slogan enfocados a “…para todo lo demás existe…”, es decir que de entrada tenemos una mente consumista absurda, y si no ponemos freno a ese tipo de insinuaciones, al menos en nuestra mente, terminaremos siendo seres netamente materialistas e insignificantes… Si, es verdad, se requiere dinero para vivir, ¡pero no debe ser el fin último! Todos los años, uno de mis propósitos (y lo repito más como oración que como obligación), es mantener un empleo digno para continuar en mi avance profesional y personal, pero ese no hace parte de esos cuatro propósitos que repito cada fin de año.

Llevamos una vida llena de pedidos y solicitudes, pero ¿Qué nos hace falta para cumplir la meta que nos propusimos? Esa debería ser realmente la pregunta que deberíamos hacernos al momento de hacer un balance de fin de año; algunos, suelen adjudicarle su falla a los demás, por la dependencia y un montón de basura más que sale por ahí… Otros, simplemente dicen “falto un poco, pero casi lo consigo” y otros, simplemente dicen “me faltó todo, ganas y todo”, ¡porque no solo del deseo surge una acción! Hay que meterle ganas y luchar las cosas. ¡Si! Cada 31 de diciembre hacemos una lista de propósitos y deseos, la pregunta es ¿son esos propósitos y deseos lo que realmente nos llenaría la vida? ¿Nos la complementarían? ¿O son tan vanos y superficiales, que simplemente fue lo primero que se me ocurrió antes de las doce?

No se ustedes, pero yo mantendré mis agüeros, pero más allá de mantenerlos, me pondré en modo “motivación real”, para que cumpla porque quiero, para que cumpla porque en verdad siento que los necesito, y así solo sean cuatro propósitos, me comeré tres uvas por cada uno. Tal vez así, pueda abrir la lista al final del 2011 sin remordimiento. ¿Y tú? ¿Realmente quieres esos propósitos en el 2011? ¿Realmente sabes que los vas a cumplir? ¿O los vas a dejar como una utopía y un repite y repite del próximo 31 de diciembre?


Escribió para ustedes... Natalia A. Jiménez